En 1888 se descubrió por primera vez que un hongo (Arthrobotrys oligospora) era capaz de infectar nematodos. Muchos de sus huéspedes, los nematodos, son parásitos de plantas o de animales que afectan a los cultivos y al ganado. Por tanto, resulta muy interesante la posibilidad de usar hongos nematófagos y entomopatógenos como agentes de control biológico frente a los agroquímicos clásicos.

Los hongos nematófagos son microorganismos con capacidad de atacar, matar y digerir nematodos (huevos, juveniles y adultos). Aparte de su habilidad nematófaga, muchos de estos hongos pueden vivir también saprofíticamente en materia orgánica muerta, atacar a otros hongos (micoparásitos) y colonizar raíces de plantas como endófitos. Hay más de 300 especies de hongos nematófagos descritos. La mayoría de los nematodos fitopatógenos viven en el suelo y atacan a las raíces de las plantas.

Los hongos nematófagos se dividen en cuatro grupos dependiendo de su modo de infectar nematodos. El resultado de la infección es siempre el mismo: un nematodo completamente digerido. Los nutrientes que provienen de los nematodos son utilizados para formar nuevas estructuras fúngicas (hifas, esporas, etc.).

Los cuatro grupos son:

Hongos atrapadores de nematodos: forman varios tipos de órganos atrapadores en sus hifas.

Hongos endoparásitos: utilizan sus esporas para infectar nematodos.Hongos parásitos de huevos: infectan estadíos no móviles (huevos) de nematodos.

Hongos productores de toxinas: las hifas de estos hongos contienen una gota de toxina. Cuando el nematodo se pone en contacto con la toxina, éste es rápidamente inmovilizado y la hifas del hongo crecen quimiotrópicamente a través de la boca del nematodo, digiriéndolo.

Los hongos entomopatógenos pueden eliminar o mantener las plagas en niveles que no ocasionan daños económicos en los cultivos. Estos hongos se encuentran en rastrojos de cultivos, estiércol, suelo, plantas, etc., logrando un buen desarrollo en lugares frescos, húmedos y con poco sol. Constituyen, además, el grupo de mayor importancia en el control biológico de plagas de insectos. Prácticamente, todos los insectos son susceptibles a algunas de las enfermedades causadas por hongos. Se conocen aproximadamente 100 géneros y 700 especies de hongos entomopatógenos. Para poder utilizar estos hongos como insecticidas, en primer lugar, se deben producir cantidades masivas de éste, y en segundo lugar, aseguran su capacidad infectiva por un período de tiempo considerable. La explotación de los hongos para el control de plagas implica una amplia investigación multidisciplinar: genética, fisiología, ecología, patología, producción masiva, etc.


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